MÉTODO SANACIÓN MARL

Mi nombre es Martine Rast Boillat; nací en Suiza en el año 1967 y soy la creadora del Método SANACIÓN MARL. A la edad de 12 años desperté, como lo llamo yo. Me di cuenta que podía percibir lo que otros sienten, sus dolencias físicas y ayudarles a mejorar sus vidas. Me colocaron etiquetas, como médium, que tenía un don, etc., pero yo soy sencillamente humana. Estas capacidades todos las tenemos dentro de nosotros, algunos las tienen más despiertas, otros más dormidas, pero están en cada uno de nosotros. Me rebele contra estas etiquetas místicas ya que para mí no tenían sentido. Tener un don es como ser tocado por los dioses y ser especial. Me negué a verlo así ya que para mi todos lo somos. Todos somos energía. Tenemos un cerebro que bien gestionado nos puede permitir vivir en armonía y captar las vibraciones de los demás.

Tú y yo somos más que unas etiquetas, unos conceptos; cada uno es una persona única e irrepetible, si se permite sentirlo. ¿Cómo puedo crear mi página web y hablar generalizando? No puedo, iría en contra de todo lo que aprendí y siento. Los protocolos, el qué debe de hacerse según  criterios que otros han decidido que sea, es mi página y debe  reflectar quien soy, no lo que dicen otros. Para ser respetuosa debo de serlo conmigo misma. Está es mi filosofía de vida. Por esta razón todo lo que podrás leer esta dirigido a ti y utilizaré la segunda persona del singular siempre. No es políticamente correcto, pero para mí, es la única manera de respetarte como ser de energía que eres, de igual a igual.

Como leíste anteriormente, empecé mi aventura a los 12 años. Tenía serios problemas de salud. Un desgaste en las articulaciones que me vaticinaban silla de rueda a los 40 años.  Esto no me preocupaba, lo veía tan lejos. Los dolores eran mi principal problema. Nada me ayudaba a calmarlos. Empecé a notar una energía especial en mis manos. Oía dentro de mí, ponte las manos aquí, te aliviará. Lo hice y no solo los dolores desaparecieron, sino que me sane. Volví a tener una vida normal y mis rodillas estaban completamente normales.

Así nació Sanación MARL. Escuchaba dentro de mí, cada vez más clara, esta voz serena que me guiaba. Me dio un consejo que apliqué hasta el día de hoy: “Amor – Respeto – Libertad, todo lo que no se ciñe a esto, no es válido”. El mundo exterior está lleno de mitologías, de creencias que se han ido transmitiendo de generación en generación. Yo elegí seguir mi sentir y mis tres normas. Todo lo que leí y escuché lo pasé por este filtro para generar mi propia experiencia. A esta voz la llamé mi guía interior.

Cuando llegó el momento de ponerle nombre a lo que hacía, sentí que mi pilar, mis normas, debían estar presentes. Mi guía interior siempre me decía, tú primero y después el resto. Así que no tuve dudas en elegir mis siglas. M de Martine, A de amor, R de respeto y L de libertad. Así nació Sanación MARL. Más de 35 años de experiencia desaprendiendo para reaprender.
Mi gran afán ha sido desde entonces entender al ser humano en su totalidad: mente, cuerpo y energía. Mi búsqueda me ha llevado a trabajar en diferentes campos y a experimentar todos los ámbitos importantes de la vida del ser humano.

Mi camino de vida

En definitiva, llevo más de 35 años ayudando a las personas para que encuentren su equilibrio y vivan en armonía. Mi trabajo es mi pasión y me considero afortunada de poder trabajar de ello. El camino no ha sido fácil pero lo que importa es que ahí estoy.
El método de SANACIÓN MARL va más allá de la simple imposición de manos como canal por equilibrar la energía. Trabajo los temas más tabús de nuestra sociedad, la muerte, la mente y la sexualidad. Mi larga experiencia me ha permitido aprender a aplicar el Amor Incondicional en mi vida y en mis terapias.  Enseño a mis pacientes a encontrar el equilibrio: físico, emocional, mental, energético  y sexual.

¿Pacientes o clientes?

Utilizo la terminología pacientes para referirme a las personas que atiendo. Hoy en día hay mucha controversia con este término pero una vez más, hago lo que siento. Para mí, un paciente es una persona que precisa ser ayudado para sanarse. Se nos recomienda que utilicemos la palabra cliente ya que los pacientes son para los médicos. También se dice que el paciente tiene una actitud pasiva delante de su enfermedad y que utilizando la palabra cliente, él o ella se sentirá más responsable de su sanación. No estoy de acuerdo. Mis pacientes son personas, no números. No vienen a comprar algo, vienen a aprender a sanarse. No siento que falte al respeto al mundo de la medicina por utilizar el término paciente. No soy médico pero sí ayudo a sanar como terapeuta. Aplico con mucho amor las técnicas que he aprendido y les doy herramientas para que ellos puedan trabajar. Son pacientes activos y no dependientes. 

Por lo anterior citado mi elección es clara, las personas que atiendo son y serán siempre mis pacientes.

Puedes clicar sobre los siguientes enlaces y verás en detalle las Terapias MARL. Allí encontrarás toda la información de cada una de ellas. Si te interesan mis TALLERES/CURSOS abre este enlace.

Muchas gracias por haber llegado hasta aquí. No es tarea fácil hablar de uno mismo. Lo he hecho como sé hacerlo, de manera natural y sencilla como la vida misma.

Te animo a leer más sobre mis terapias y si eliges venir a verme, será un placer poder atenderte.

Un abrazo
Martine